Toma control sobre tus emociones

Nuestros pensamientos y conductas tienen un efecto inmediato en nuestro bienestar emocional, esta demostrado científicamente que si logramos tener pensamientos y conductas positivas, inmediatamente estamos generando un bienestar emocional, es como tomar un antidepresivo de manera natural.

 

Es indispensable generar y provocar la mayor cantidad de experiencias positivas y ganarle a las negativas.

 

Experiencias positivas a corto plazo:

A corto plazo es como ir a nadar, hacer ejercicio, leer un buen libro, caminar en el parque, ir por pizza, ver nuestro programa favorito de tele, hablar con alguien que queremos. Es aumentar en el día algunas acciones que son agradables. Hacer más de lo que nos hace sentir bien; este tipo de acciones si nos hacemos el hábito podemos hacerlas también cuando estamos pasando por momentos difíciles, pues ya forman parte de nuestro día y de nuestra rutina. Al final se encuentra una lista de algunas ideas de cosas que podemos hacer en el día, sugerencias para sentirnos mejor, si se planea desde la mañana ayuda o hacer algo espontáneo en el transcurso del día. Otra idea es hacer algo que nunca hayas hecho que siempre hayas querido hacer o pedirle a alguien que haga estos ejercicios contigo.

 

Experiencias positivas a largo plazo

La idea es tener una vida que valga la pena vivirla. ¿Qué se puede hacer, para que nuestra vida sea una vida que valga la pena ser vivida?

 

Por ejemplo; terminar bien la formación académica, lograr obtener un buen trabajo, hacer una familia..... Las posibilidades son infinitas. Hacer una lista ayuda a cumplir esas metas.

 

Mejorar nuestras relaciones

Reparar una relación: Todos podemos reparar alguna relación de alguien que sea cercano a nosotros, aunque nos llevemos bien siempre podemos mejorar, o a lo mejor pedir perdón por no escuchar o por no haber estado ahí cuando nos han necesitado. Una manera de mejorar una relación es buscar a la persona, explicar porqué te has alejado o simplemente que sepa la persona que ahí estas. En ocasiones sirve escribir una carta.

 

Crear una nueva relación: Por ejemplo en el club o en alguna clase, conocer a personas que tengan las mismas inquietudes y deseos siempre es muy enriquecedor.

 

Mejorar una relación: Esta incluye el esposo o cónyuge, o un hermano, amigos, hijos, alguien con quien pases mucho tiempo.

No por pasar mucho tiempo con una persona lo debemos de dejar de tomar en cuenta, es importante que sepan lo valiosos que son en tu vida.

 

No permitir que toda la felicidad dependa de una sola persona, es importante cultivar una variedad de relaciones.

 

Para tener experiencias positivas en la vida, es importante enfocarnos en las cosas que nos hacen sentir bien, que nos den alegría, poner toda nuestra atención en eventos positivos de nuestra vida. Se puede pensar por ejemplo: “Es un gran día, es divertido estar con esta(s) personas.

Para llevarlo a la práctica, es importante hacer como mínimo una actividad positiva una vez al día, porque con esto cambiamos patrones de conducta que han estado con nosotros por varios años o incluso durante toda la vida.

 

Algunos ejemplos de actividades placenteras son:

 

1.     Pagar una deuda

2.     Bañarte con burbujas en la tina

3.     Estudiar algo que te agrade

4.     Coleccionar algo

5.     Salir de vacación

6.     Salir en una cita

7.     Ir al cine

  1.     Salir a caminar, correr

  2.     Saber que tuve un día productivo

  3.  Escuchar música

  4.  Recordar fiestas pasadas

  5.  Comprar algo para la casa

  6.  Asolearte

  7.  Planear un cambio de trabajo

  8.  Reír

  9.  Pensar en viajes pasados

  10.  Escuchar a otros

  11.  Leer una revista o el periódico

  12.  Hobbies

  13.  Pasar una tarde con amigos

  14.  Planear las actividades del día.

22.   Conocer personas

  1.   Recordar un escenario bonito

  2.   Jugar cartas

  3.   Ahorrar dinero

  4.   Comer

  5.   Hacer yoga, karate, etc.

  6.   Arreglar cosas de la casa

  7.   Recordar las palabras bonitas de las personas que quieres

  1.   Usar ropa sexy

  2.   Tener una tarde callada

  3.   Cuidar sus plantas

  4.   Nadar

  5.   Hacer ejercicio

  6.   Ir a una fiesta

  7.   Jugar golf

  8.   Volar un papalote

  9.   Hablar con amigos

  10.   Sexo

  11.   Ir a campar

  12.   Cantar

  13.   Practicar la religión

  14.   Perder peso

  1.   Ir a la playa

  2.   Patinar

  3.   Pintar

  4.   Hacer algo espontáneo

  1.   Coquetear  

  2.   Tocar algún instrumento musical

  3.   Planear una fiesta

  4.   Cocinar

  5.   Escribir

  6.   Comprar algo

  7.   Discutir un libro

  8.   Pensar en todo lo positivo que tienes

  9.   Ver a tus hijos jugar

  10.   Ir a un concierto

  11.   Soñar despierto

  12.   Comprar un regalo

  13.   Terminar algo

  14.   Tomar fotos

  15.   Estar sólo

  16.   Hacer algo por primera vez

  17.   Limpiar

  18.   Bailar

  19.   Ir de picnic

  20.   Meditar

  21.   Comer con una amiga

  22.   Pensar en buenos momentos de la infancia

  23.   Arreglar fotos

  24.   Hacer un rompecabezas

  25.   Reflexionar en cómo has mejorado

  26.   Hablar por teléfono

  27.   Ir a un museo

  28.   Prender una vela

  29.   Decir “Te amo”

  30.   Ir al Boliche

  31.   Tomar un Sauna-Vapor

  32.   Fantasear

  33.   Remembrar épocas escolares con los amigos

    ¿Qué propones tú?

  34.  

  35.  

Dejar ir las emociones negativas es tan difícil, como dejar ir cualquier tipo de emoción. Pero es un proceso que podemos aprender. La idea no es alejar la emoción o actuar que nunca pasó, sino que es aprender a verlo desde una nueva perspectiva.

Para esto necesitamos utilizar las herramientas de mindfullness (poder observar y describir nuestras emociones en consciencia plena para aprender a tomar distancia de ellas y verlas de una manera más clara).

Primero hay que pensar en una emoción dolorosa, poner la emoción en un escenario o en una pantalla de cine, describir con palabras la experiencia de la emoción, esto también ayuda a poner las cosas en perspectiva y a distancia. Al ver tus emociones, te estás exponiendo ante ella, no las estás actuando ni la estas escondiendo.

Cuando aprendemos a aceptar nuestras emociones negativas, empezamos a soltar y dejamos ir el sufrimiento. Al realizar que tenemos esas emociones, que son reales y válidas. No significa aprobar nuestro sufrimiento o aprobar los eventos que proceden de las emociones, sino aceptar lo que estamos viviendo.

 

Aceptar la emoción, reduce el sufrimiento porque ya no estamos corriendo o empujando la emoción. Observar que la emoción existe: Experimentar la emoción como una ola que viene y va.

Te puedes concentrar en una parte de la emoción. Tratar de imaginar una ola no tan grande que te tire, no la rechaces, no juzgues la emoción pues no es buena o mala, solo es una emoción: Enojo, miedo, tristeza es doloroso, pero no es malo y son igual de válidas que las emociones positivas.

Tampoco te encierres en tu emoción, no te estanques y lo hagas más grande, la intensificamos y le damos toda nuestra atención. Trata de no hacer eso, déjalo ser, como sea que es. No eres tú la emoción, la emoción es parte de ti, pero no es todo tú, tú eres más que tus emociones.

No es necesario que actúes la emoción, puede ser sólo tener la emoción. A veces actuar la emoción puede intensificar y prolongar el dolor.

Practicar AMAR nuestras emociones: Podemos aprender de las cosas que no podemos cambiar, como la edad, la altura, el clima, etc. Aceptar y aprobar es diferente; puede ser que no te guste la lluvia, pero ahí está, así que si aprendes a aceptarla te sentirás mejor que si continuas peleando con la idea de que no te gusta la lluvia.

Dra. Adriana Gómez Santa María

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